LOS PUENTES Y LAS ZANJAS DE LA ECONOMÍA POPULAR
- 28 oct 2023
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Existen al menos dos maneras de comprender a la economía popular (y sus múltiples maneras de nombrarla: social, solidaria, comunitaria, sustantiva, indígena, organizada, entre otras) y en el conversatorio “Economía popular: un debate conceptual y político” se expresaron espacial y corporalmente. De un lado del panel, José Luis Coraggio exponente de la Economía Sustantiva y a su lado Ruth Muñoz. Del otro lado, Alexandre Roig, “Alex” para les amigues y para quienes nos cuesta la fonética francesa, junto a Emilio Pérsico y Pablo Chena.
Hay al menos dos premisas de base para el debate. La primera indica que discutir la noción de economía popular, con el proceso recorrido de las últimas décadas, denota mucha agua bajo el puente. La segunda invita a poner “los pies en la tierra”, a visibilizar a un sujeto sin derechos para incorporarlo en el centro de la escena política, porque “popular” viene de pueblo y su historia real exige conocerla de cerca para conceptualizar sus prácticas y encontrar los puentes que se construyen en las zanjas.
A continuación, nos sumergimos de lleno sobre lo que nos dejó la actividad, las principales ideas de cada visión y los puntos de coincidencia y divergencia entre posturas. Al final se pueden encontrar las trayectorias de quienes expusieron en el panel.
¿Se logró el objetivo del conversatorio?
El objetivo del encuentro consistió en tender los puentes entre dos formas de comprender a la economía popular que, en principio, se presentan muy distintas. Posturas que por momentos se hacen bulling, se miran de reojo, se pelean. Por lo que dialogar, escucharse, abrazar los encuentros y más aún los desencuentros y tender algunos puentes sobre las zanjas fue todo un desafío. ¿Se logró? ¿Se amigaron? Por lo pronto se conocieron, que no es poco. Conocerse es el primer paso en toda relación.
La excusa para tender ese puente fue el libro “Economía popular: entre la emergencia y la estrategia” escrito por José Luis Coraggio y Érika Loritz. A su vez, hubo dos instancias previas al conversatorio donde les trabajadores del INAES debatieron algunas lecturas y las ideas centrales del libro.
¿Cómo se vivió la actividad?
El auditorio del INAES estaba a sala media llena, media vacía. El viernes 7 de julio coincidió con el paro de transportes de la UTA y el caos para llegar a CABA. “Se transmite en vivo por Youtube” fue el argumento para continuar su desarrollo. Al principio se respiraba un clima denso, silencios profundos, presentaciones serias y formales, que fueron rompiéndose a medida que la charla se daba lugar.
La economía popular entre la academia, la política y el estado
Aportes sustanciales de Roig y Coraggio en el campo de la economía popular
El primero en exponer fue Alexandre Roig, lo hizo con suma claridad y atractiva oratoria. Recorramos algunas ideas centrales de su exposición.
1. Sobre los puentes entre las agendas de la economía popular y la economía social afirmó:
“Durante mucho tiempo la agenda de la economía popular y la agenda de la economía social transitaron por senderos diferentes con algunos cruces cada tanto pero cruces muy esporádicos y de alguna manera la llegada nuestra la hizo más explícita. Me acuerdo la primera actividad que hicimos donde había representantes de la economía popular y de la economía social fue cuando modificamos el sistema de matrículas del INAES que lanzamos el sistema RENOVAR, donde creo fue la primera vez que los dirigentes de la economía social y los dirigentes de la economía popular se encontraban” (Roig, 7 de julio de 2023).
2. Sociogénesis conceptual de la economía social y la economía popular
“La categoría de economía popular es una categoría que surge de un proceso social y la categoría de economía social en Argentina surge de un proceso más académico. La economía social es hija del capitalismo industrial, la economía popular es hija del capitalismo financiero, en el sentido en que la economía popular es un proceso de auto organización del trabajo que busca su valorización en un contexto donde el capital se retira de la organización de gran parte del trabajo, lo que se llama el desempleo. La economía popular surge como consecuencia de un proceso de desempleo, de nada más y nada menos que es el capital el que deja de organizar el trabajo. Esa sociogénesis diferencial hace que parezca un poco confusa la articulación”, (Roig, 7 de julio de 2023).
3. Tres aportes de la economía popular según Roig
1. Un primer aporte de la economía popular es asumir una distinción conceptual entre trabajo y empleo.
2. Un segundo gran aporte es el carácter de proceso progresivo, parte de una práctica que se fue dando en los trabajadores que aprendieron a organizar su propio trabajo, como desempleados primero y como trabajadores que vinieron progresivamente de la economía popular, encuentran en la forma cooperativa una forma de organización legal por las características de la normativa existente en Argentina.
3. El tercer aporte es sobre la funcionalidad o no de los trabajadores no organizados por el capital. Una función no directa, con un montón de mediaciones, lo que nosotros usando una categoría del sindicato de ladrilleros llamamos “los patrones ocultos de la economía popular”. En cada una de las ramas los trabajadores producen actividades diferenciales que benefician a colectivos o a individualidades, ese beneficio para la perspectiva mossiana es una deuda, exactamente lo mismo que en una relación salarial en la cual un empleador toma el trabajo de un trabajador, hay una deuda del empleador con ese trabajador y le paga bajo la forma salarial, el problema es que el salario siempre es menos de lo que dio el trabajador, eso se llama explotación y plusvalía; lo mismo pasa en la economía popular, lo que da el trabajador no necesariamente es reconocido por la sociedad, invisibilización de un trabajo y sin embargo, siempre hay alguien que se beneficia de ese trabajo y claramente la agenda de la economía popular toca con la agenda feminista en el cual hay un conjunto de actividades invisibilizadas y no valorizadas que pueden ser visibilizadas y valorizadas.
4. El desafío de valorizar el trabajo de la economía popular
Roig menciona cuatro grandes mecanismos de valorización de la economía popular:
1. Tener normativas adaptadas a las realidades productivas de los sujetos que uno pretende acompañar: simplificar el sistema de cooperativas, tener un monotributo más adaptado a la realidad de los trabajadores. Las reglas adaptadas.
2. Tener créditos para la actividad productiva. El crédito es un gran mecanismo de la valorización del trabajo de la producción.
3. Organizar circuitos comerciales que valoricen el trabajo y la producción. En el caso del Estado se llama reserva de mercado pero también hay circuitos comerciales específicos que tienen preferencias, acuerdos entre privados y estado, el quilombo del colectivo hoy.
4. Valorización de saberes. A través de la certificación de saberes pero también valorizar el saber organizativo. Es fundamental en una sociedad donde ni el capital ni el estado organiza. Eso vale. Vale a través de un proceso estatal de valorización de ese trabajo.
¿Por qué es importante discutir el concepto de Economía popular? Se pregunta de manera retórica el maestro Coraggio;
“Los términos y los conceptos marcan las prácticas, no son sólo parte de una discusión teórica sino que cómo se interpreten y cómo aparezcan y se desarrollen los conceptos van a marcar las prácticas”, (Coraggio, 7 de julio de 2023).
Luego leyó la definición de economía popular que postuló el Foro de San Pablo hace tres décadas, en 1992:
“La economía popular como la matriz de actividades económicas cuyos agentes son trabajadores del campo y la ciudad dependientes o independientes, precarios o modernos, propietarios o no propietarios, manuales o intelectuales que dependen para su reproducción de la continuada realización de su fondo de trabajo. Cualquier interrupción prologada de esa actividad pone a estos agentes en situación de catástrofe (..) con una violenta degradación de sus condiciones de vida. La economía de todas y todos los trabajadores”.
A continuación conceptualizó nociones centrales de su extensa teoría, como la de unidad doméstica, fondo de trabajo y el postulado fundamental de comprender a la economía como “social”. Allí sostiene que todo posicionamiento sobre la economía tiene un principio ético oculto o explícito.
“La economía tiene deber ser. Tiene que dar cuenta de las condiciones materiales que posibiliten la resolución de las necesidades y la reproducción de la vida digna de todos y todas. Si no cumple esa función es una mala economía que genera una mala sociedad. En contraposición a la economía neoliberal, liderada por el principio ético de libertad individual irrestricta”, (Coraggio, 7 de julio de 2023).
Además, remarca la práctica de la “solidaridad” como fundamental para superar la economía popular realmente existente y contribuir a un desarrollo positivo de la sociedad en su conjunto.
¿Qué sería lo “popular”? El profesor lo vincula al pueblo ¿a quién incluímos como parte del pueblo? Allí retoma algunas ideas centrales del libro:
1. Como esta economía popular está para quedarse, hay que pensar en la estrategia. Pasar “de la emergencia a la estrategia”, con el objetivo de desarrollar y consolidar una economía popular que supere el nivel inmediatista de respuesta a la renovada crisis del paradigma del trabajo asalariado formal. A partir de reflexiones y propuestas concretas de cómo potenciar esta economía, se presenta a la Economía Popular como un sector productivo estratégico que da respuestas desde los territorios a la crisis de empleo y de ingresos.
2. Salir de la “economía de los pobres” como mero paliativo con un sesgo asistencialista para pensar en la construcción de otra economía, para otra sociedad, unificando las luchas de todos/as los/as trabajadores/as que de una u otra forma están amenazados por la exclusión del mercado de trabajo, la destitución de sus derechos, la precarización y la pobreza.
Coraggio terminó su exposición al afirmar: “no se trata de proponer utopías ni verdades pero sí de abrir el debate”.
A continuación reflexionamos sobre algunos puentes (puntos de convergencias) y la presencia de zanjas (las divergencias) entre ambas visiones.
PUENTES: Puntos de convergencia:
1. Coinciden en líneas generales en el diagnóstico y en el pronóstico. Ambas posturas sostienen que el diagnóstico actual de la sociedad argentina es de una extrema pobreza generalizada, la masividad y la irreversabilidad de la economía popular.
2. Ambos plantean que hay que superar el concepto de sector informal urbano (SIU) y pasar al de economía popular, con un marco teórico general con aportes significativos en plena construcción.
3. Resaltan la historia de lucha social que comenzó con los piqueteros y continúa hoy enmarcada en la CTEP-UTEP que irrumpe con la construcción de un sujeto social, político y trabajador de la economía popular.
4. Le atribuyen un importante rol al estado, como institución que puede visualizar el conflicto y planificar el desarrollo de la economía popular.
ZANJAS: Puntos de divergencia:
1. Divergen en la definición de economía popular que implica un sujeto social y político distinto. Una visión incluye a las personas asalariadas, la otra a los excluidos del mercado de trabajo capitalista. Por un lado, el sujeto político de transformación sería el explotado o expropiado y por otro lado el excluido.
2. Difieren en la conceptualización de la noción de economía. Coraggio propone comprenderla bajo los principios de Karl Polanyi quien habla de combinación de principios de integración. Por otro lado, aunque se amplía la noción de economía, aún continúa (en muchas líneas de investigación de autores) estrechamente vinculada al principio de integración de mercado.
3. Le otorgan distinto rol a la solidaridad ¿Idealización, realidad, práctica, valor?
La reflexión y el debate sobre la economía popular continuará porque es un campo en construcción, está vivo, sucede ahí afuera, tan rápido, tan fugaz, cambia, sobrevive, se pelea, se niega a la mera subsistencia, se organiza, resiste, genera sus propias dinámicas y prácticas con nombres existentes o inventados. Se reconvierte, se disputa, se inventa su propio trabajo, sus banderas, sus luchas, sus maneras y lógicas de hacer y de ser.
Sea cual fuere el anteojo con el que observemos, la economía popular desborda por donde miremos. El pueblo trabajador por necesidad, por inventiva, por elección, genera una práctica y un modo de producción alternativa al hegemónico en cada rincón de la patria ¿Cuál es el imaginario político de desarrollo actual en Argentina? ¿Cómo se desarrollaría la economía popular? Preguntas que responderá la propia historia de los pueblos a partir de la construcción de comunidad como el principio ético que la moviliza.
Cerramos con la sensación de que se tendieron muchos puentes pero aún quedan zanjas con agua estancada que remover, así, en algún momento, el agua pueda fluir y los olores se transformen en flores o derechos.
TRAYECTORIAS
Las trayectorias de quienes integran el son distintas pero comparten un eje fundamental basado en el diálogo entre la reflexión y la acción de la economía popular. El “mundo de las ideas” y su sujeto “intelectual/académico” se dan la mano con la gestión estatal, funciones en cargos institucionales de gestión, ya sea en el estado nacional o en la universidad pública.
JL Coraggio es considerado el “maestro espiritual de la economía popular”, es escritor de numerosa literatura, economista, director de la Maestría en Economía Social (MAES) y referente a nivel internacional de la Economía Social. Genera respuestas a la pregunta sobre la conceptualización de la Economía Popular desde los años 80. En sus múltiples intervenciones públicas Coraggio remarca la importancia de incorporar al conjunto del asalariado en la definición en pos de la construcción integral de un proyecto político de poder.
A su izquierda se sienta Ruth Muñoz quien confiesa que es discípula de “JL” (como ella lo nombra cariñosamente). De su formación como economista ortodoxa de la UBA poco queda. Pudo desentrañar la formación y abrir los debates sobre la amplitud de la economía y el dilema capital-vida. Rigurosa, atenta, académica con los pies y el trabajo en la economía social, popular, solidaria. Cursó la primera cohorte de la maestría en economía social de la UNGS, por lo que es “MAES 1”. Es la única mujer que expone en el panel y está preocupada en tender los puentes entre ambas “posturas” o corrientes de la economía popular que se expresan claramente a partir de la disposición de las ideas y los cuerpos en el panel.
Alex es el director de la principal institución argentina que aúna y anida a la Economía social, popular, solidaria: el INAES. De trayectoria académica y con fuerte e indudable compromiso con el crecimiento del sector cooperativo, mutual, popular organizado. Constante tejedor de ideas y de puentes efectivos entre los distintos campos de la economía popular, social, solidaria. Ambos con trayectorias extensísimas aunque diferencias generacionales. A Coraggio lo podemos visualizar como integrante de la revolución nicaragüense, exiliado en el país en 1981.
A la derecha de Alex se encuentra Emilio Pérsico. Emilio también tiene una extensa trayectoria no sólo teorizando y escribiendo sobre la economía popular sino como referente que planifica, organiza y reflexiona sobre el sector desde los años 80 y 90. Es el líder de la organización social y política más grande de Argentina, el Movimiento Evita, presente a lo largo y ancho del país, en casi todos sus distritos, localidades y barrios. A Emilio se le atribuye el Programa de trabajo estatal más consolidado y que perduró a lo largo del tiempo. Aunque su nombre varió con los años y los sucesivos gobiernos- es posible trazar una línea que abarca desde el año 2009 hasta el presente, 14 años del “Argentina Trabaja”, que luego incorporó al programa “Ellas Hacen”, luego se transformó en Hacemos Futuro, para culminar en la conquista del “Salario Social Complementario” (en 2016) y en Potenciar Trabajo (2019). Una larga tradición de estrategia de organización popular, comunitaria y política, que abarca el haber vivido la dictadura militar, ser dirigente del movimiento piquetero de los 90 y la rebelión popular del 2001. Participó en la creación de los más diversos espacios de trabajo, cooperativas populares, Polos productivos y reproductivos, Centros textiles, espacios socio-comunitarios, entre la enorme diversidad de experiencias desarrolladas en cada barrio pobre del país. Hoy es el Secretario de Economía Social de la nación.
Pablo Chena también tiene trayectoria académica y a su vez militante dentro del Movimiento Evita y una función institucional importante para el desarrollo de la Economía Popular, es el Director Nacional de Economía Social y Desarrollo Local del Ministerio de Desarrollo Social.




















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